XVII Congreso Estatal de Astronomía en Santander
"La Astronomía es cultura"
Este fue el sutil reproche de Neila Campos la tarde de la inauguración del XVII Congreso Estatal de Astronomía de Santander, una réplica al concejal de Cultura del Ayuntamiento, quien, sentado junto a ella y al Concejal de Medio Ambiente, al iniciar años antes la campaña del Cielo Oscuro, les negó una subvención alegando:-...pero la Astronomía no es Cultura-.
Tras la presentación y la primera conferencia, “Cúmulos de Galaxias”, en la que José María Diego demostró que laastrofísica es una entretenida aventura en busca de la materia oscura, hubo cóctel, alboroto y vaivén de canapés entreastrónomos de clónica fisonomía. He ahí el resultado de acudir a una Star Party y asistir a las convocatorias: todos nosvamos conociendo, y no estamos solos, parece que pensamos al observamos con recíproca curiosidad.
Al día siguiente, Mark Kidger, habitual conferenciante, y “científico de soporte comunitario” de la Agencia Espacial Europea, inició la primera de sus dos charlas con “El extraño caso de OJ287, aficionados pesando un agujero negro”. – Pasé once años estudiando este objeto odiándolo cada vez más – léase en culto acento británico. Mark Kigder ejemplariza el equilibrio que debe haber entre la cuchufleta y la ciencia. En la conferencia abierta al público, “Deep Impact, después del impacto”, advirtió: - ...hoy no habrá foto de Bruce Willis, y si hay algún miembro de la NASA en la sala, puede irse...- y desplegó un análisis crítico acerca de la manipulación de información e imágenes retocadas por la NASA. – El cometa atropelló a la sonda, colocándose en su trayectoria, ¿hay alguien que pueda creer que fue al contrario?
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El Cantábrico fue abrupto de olas y ventoleras, chubascos, granizos, enfurecido y esmeralda en Santander
distinguido de paisaje de mástiles de pesqueros, durante los cuatro días de ponencias de las agrupaciones:
trabajos sobre fotometrías de asteroides y blázares, parhelios, colaboraciones con los colegios, investigaciones, cometas, redes y estaciones, tratamiento de imágenes, radioastronomía, el radiotelescopio de PARTNER, eclipsantes rápidas, cosmofísica, construcciones artesanales de óptica y, especialmente, las ceremonias astronómicas más registradas: el Eclipse Anular de Sol de octubre de 2005 y el
Eclipse Total de marzo de 2006. |
En la exposición de la Agrupación Madrileña, viajaron a Libia, narraron la hospitalidad del gobierno libio, que
concedió, además de generadores de energía y váteres portátiles, un camión cisterna para regar las arenas del
desierto y evitar las polvaredas en los instrumentos. La emoción se desborda en los Eclipses. Y todos coincidían: prepara el material y olvídalo. Hay que vivir el Eclipse.
La Mesa Redonda del viernes trató sobre las Agrupaciones Astronómicas en el siglo EinsteinI. Hubo grandes conclusiones y exacta problemática en todas ellas. ¿Cómo captar a los jóvenes si la astronomía exige paciencia y ellos no la tienen?
• Internet es fundamental en las grandes ciudades. El foro y las páginas web han de responder las dudas, pero lasasociaciones del siglo EinsteinI se extinguirán si todo es virtual. Sólo quedarán los aficionados de elite.
• Hay que dar labores y responsabilidades a los neófitos.
• Aprovechar los eventos para la divulgación de la Astronomía.
• Alquiler de sedes: sin subvenciones, el alquiler se come la cuota de los socios, y, si existe Internet, ¿para qué
pagar un alquiler?
• Los medios de comunicación están deseando contar noticias astronómicas.
• Se trata de compartir una afición o tomar vinos: hacer lo que desde casa no puede hacerse.
• Saber que no todos los socios se dedicarán a hacer cosas. Cada uno puede especializarse el algo: unos,
relaciones públicas, otros, investigación...
En la Mesa Redonda Cielo Oscuro del sábado, se expuso el problema de la contaminación lumínica. Neila habló del logro de la Agrupación Cántabra.
• Hay que conseguirlo poco a poco. Mentalizar al político, ponerse de su parte, venderles información privilegiada, insistir en el ahorro energético, subiéndolos al carro de la ecología. Iluminar hacia abajo es iluminar la calle y no el cielo. Presionar al fabricante, implicar al arquitecto, al ingeniero en sus proyectos. Buscar el apoyo de la prensa. Cuidado y paciencia. Nosotros tardamos tres o cuatro años. Y hay que hacer concesiones, como no protestar por las luces de Navidad, o de la carretera, y, en ocasiones, dejar que sea la gente quien se queje.
• El futuro será horrible. Horrible y tenebroso – pronosticaba el presidente de la Agrupación Navarra. Habremos entonces de crear cielos-reserva. El cielo constelado es patrimonio por su historia y mitología, era imprescindible para la navegación, la trashumancia, el comercio de las caravanas del desierto, era el calendario de las cosechas. A quien cuide su firmamento, el turismo astronómico le llegará todas partes. Se insistió en la importancia de un reglamento. Sin él, no habrá posibilidad de denunciar a los infractores lumínicos.
El Congreso se clausuró el sábado. Se eligió Huesca, fue algo extrañamente tenso, como sede de la próxima
convocatoria, frente a la candidatura de Málaga, que se suponía única. Se falló el premio del concurso de astrofotografía, y agradecimos con nutridos aplausos de reconocimiento a la Agrupación Cántabra por su excepcional organización: desde la propia implicación de los socios en el asunto, la búsqueda de patrocinadores, la coordinación de los conferenciantes, los hoteles, regalos, credenciales, diplomas, ediciones de programas y carteles, la conexión a Internet, el tenderete de inventos, la librería, la elegante cena del Casino, hasta los sobaos untados en el café Dromedario de las mañanas, que nos desvelaba por siempre jamás.
“El Universo y la Vida: su evolución y búsqueda en el Sistema Solar” del profesor Juan Pérez Mercader, un científico poético y sensible del Centro de Astrobiología, fue la conferencia de despedida: -Actualmente estamos viviendo otra revolución copernicana, porque se está demostrando que el Universo está preñado de vida. Donde haya química, habrá vida. En un lugar que no sea muy caliente, ni tampoco gélido, que permita el movimiento de las partículas -.
Todos fuimos a aprender, a conocer. Sin embargo, en aquellos sabios astrónomos, cuanto mayor era su sapiencia, más reconocían su ignorancia. Contestaban tranquilamente “NO LO SÉ”, a preguntas sobre el Cosmos sobre las que nadie puede tener respuesta. Entretanto, la estela cántabra inscrita en piedra, es la rueda helicoidal de herencia celta, gira en ritmo cósmico incesante, en nuestro Universo pleno de vida.

